Qué decir cuando un estudiante comete un error
Reading Time: 2 minutesLos errores no son solo inevitables en el aprendizaje, son esenciales. Como educadores, la forma en que respondemos cuando un estudiante comete un error puede influir profundamente en su confianza, motivación y viaje general de aprendizaje.
El papel de los errores en el aprendizaje
Los errores brindan una valiosa oportunidad para reflexionar, repensar y crecer. Sin embargo, muchos estudiantes temen hacerlos debido a experiencias negativas pasadas. La creación de un aula psicológicamente segura donde los errores son bienvenidos como herramientas de aprendizaje es vital.
Reacciones comunes y su impacto
Desafortunadamente, las reacciones como el sarcasmo, las críticas contundentes o los comentarios desdeñosos pueden cerrar la voluntad de un estudiante de volver a intentarlo. Simplemente diciendo “¡incorrecto!” Sin contexto ni aliento puede desalentar la participación y la toma de riesgos.
Alternativas de apoyo a “eso está mal”
Aquí hay algunas formas de redirigir los errores positivamente:
- “¡Enfoque interesante! Echemos otro vistazo juntos”.
- “Estás en el camino correcto. Aquí hay una parte que podemos ajustar”.
- “¡Gran oportunidad para aprender algo nuevo!”
Intente hacer preguntas de guía como:
- “¿Qué lógica estás usando aquí?”
- “¿Por qué crees que surgió este resultado?”
Crear un diálogo constructivo
Construir la confianza a través del diálogo es clave. Use preguntas abiertas, escuche activamente y evite etiquetar a los estudiantes como descuidados o perezosos. Estos pequeños ajustes pueden crear un gran impacto.
Estrategias de apoyo post-errores
- Usa el humor con sensibilidad para aligerar el momento.
- Resalte el esfuerzo y el progreso, no solo la corrección.
- Establezca una cultura “amigable con errores” en el salón de clases.
Ejemplos de aulas de la vida real
Aquí hay algunas formas mejoradas de responder a los errores comunes de los estudiantes. Observe el contraste entre el lenguaje desalentador y de apoyo:
Escenario 1
antes: “No, no está bien. ¿No estudiaste?”
después de: “¡Ese es un buen intento! Veamos esta parte nuevamente y veamos cómo podemos mejorarla”.
Escenario 2
antes: “Claramente no entendiste el tema en absoluto”.
Después de: “Este es un concepto difícil. Vamos a desglosarlo juntos y resolverlo”.
Escenario 3
antes: “¡Vuelve a equivocarte! No estás prestando atención”.
Después de: “Ya casi llegas, puedo ver tu pensamiento. Veamos cómo podemos modificarlo para obtener la respuesta correcta”.
Escenario 4
antes: “Eso no tiene sentido en absoluto”.
Después de: “Perspectiva interesante. Hablemos a través de su razonamiento y veamos a dónde nos lleva”.
Conclusión
Cada error es una puerta a una comprensión más profunda. El lenguaje que usamos como educadores ayuda a dar forma a la forma en que los estudiantes perciben los desafíos. La elección de la empatía y el estímulo cultivan aprendices resilientes y curiosos.
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¿Qué frases te han funcionado bien a la hora de guiar a los estudiantes a través de errores? Comparta sus experiencias en los comentarios o conéctese con nosotros para obtener más estrategias educativas.