Cómo dar retroalimentación que ayude, no duele
Reading Time: 2 minutesTodos lo hemos visto: un estudiante trabaja duro, recibe comentarios y de repente parece desanimado. La retroalimentación puede ser una herramienta poderosa para el aprendizaje y la motivación, pero solo si se hace bien. En este artículo, veremos cómo dar comentarios que generen confianza en lugar de dañar la motivación.
1. Entender lo que realmente es una buena retroalimentación
La buena retroalimentación no se trata de señalar errores, se trata de guía de mejoras. Debe ser corto, claro, amable y útil.
Ejemplo:
- ❌ “Esto está mal”.
- ✅ “Estás cerca: trata de explicar por qué este ejemplo se ajusta a la idea principal”.
2. Comience con los aspectos positivos: siempre
Comience resaltando lo que hizo bien el estudiante. Esto reduce el estrés y los abre a sugerencias de mejora.
Intenta decir:
- “Me gusta cómo organizaste tus pensamientos aquí”.
- “Has tenido un buen comienzo con tu introducción”.
Los comentarios positivos generan confianza y hacen que el siguiente consejo sea más fácil de aceptar.
3. Sea específico, no vago
Evite comentarios como “buen trabajo” o “necesita trabajo”: no le dicen al estudiante qué hacer a continuación. En cambio, sea claro y procesable.
Ejemplo: “Tu argumento es fuerte, pero agregar un ejemplo más lo haría aún mejor”.
4. Concéntrese en el trabajo, no en el estudiante
Separar la identidad del estudiante de su trabajo. Evita frases que suenen personales.
Mejor frase:
- ❌ “Eres descuidado”.
- ✅ “Hay algunos errores tipográficos en su ensayo: la revisión lo hará más fuerte”.
5. Dar retroalimentación rápida y regularmente
La retroalimentación oportuna es más efectiva porque el estudiante aún recuerda la tarea. Trate de dar comentarios breves y regulares en lugar de largos al final.
Use herramientas como comentarios de Google Docs o Padlet para que sea más rápido y más interactivo.
6. Convierta la retroalimentación en una conversación
Invite a los estudiantes a responder o reflexionar sobre sus comentarios. Haga preguntas como: “¿Qué podría hacer que esto sea más fuerte?” o “¿Cómo planeas mejorar esta parte?”
Esto hace que la retroalimentación sea una comunicación bidireccional en lugar del monólogo de un maestro. Además, use “feedforward”: sugiera cómo mejorar en la siguiente tarea, no solo lo que salió mal en esta.
7. Usa un lenguaje positivo, incluso cuando se corrige
Cómo dices las cosas importa. Reemplace la frase negativa con alternativas alentadoras.
- ❌ “No seguiste la estructura”.
- ✅ “Intenta usar esta estructura la próxima vez, hará que tus ideas sean más claras”.
8. Pruebe los métodos de retroalimentación creativa
La retroalimentación no siempre tiene que ser escrita. Puedes hacerlo visual o interactivo:
- Usa pegatinas o colores (verde = genial, amarillo = necesita atención).
- Grabe comentarios de voz cortos en lugar de escritos largos: suenan más cálidos y ahorran tiempo.
- Permita que los estudiantes se den retroalimentación entre sus compañeros: aprenden revisando el trabajo de los demás.
Conclusión
Buen apoyo de retroalimentación, no critica. Ayuda a los estudiantes a crecer con confianza y se sienten capaces de mejorar. Recuerda:
“El objetivo de la retroalimentación no es juzgar, sino ayudar a los estudiantes a crecer con confianza”.
Antes de enviar su próximo comentario, pregúntese: “¿Me sentiría animado si recibí esto?”